jueves, 16 de noviembre de 2017

EL PROFESOR DE EDUCACIÓN FÍSICA, EL PRIMER AGENTE DE SALUD PÚBLICA

"La asignatura de Educación Física debería servir para ofrecer herramientas a los alumnos para que fuera del ámbito escolar puedan hacer actividad física de una forma segura y placentera"





¿Ha cambiado el papel del profesor de Educación Física?

Mi perspectiva es que no ha cambiado nada con respecto a lo que era hace 20 años. No obstante, con la evidencia científica disponible, el profesor de educación física puede jugar un papel determinante en la salud presente y futura de los alumnos. Es necesario un cambio de perspectiva. Podemos convertirnos en agentes de salud.


¿Qué beneficios aporta a los alumnos y alumnas la asignatura de Educación Física?

La asignatura de Educación Física puede aportar múltiples beneficios. En primer lugar, la evaluación de la condición física relacionada con la salud que se hace en la escuela puede servir de primer screening para detectar si hay un perfil cardiovascular no favorable. Además, la asignatura de Educación Física debería servir para ofrecer herramientas a los alumnos/as para que fuera del ámbito escolar puedan hacer actividad física de una forma segura y placentera. Por último y no menos importante, la asignatura de Educación Física debería aportar conocimientos sobre la importancia de mantener un estilo de vida físicamente activo para la prevención de las enfermedades más prevalentes del siglo XXI.


¿Es el profesor de Educación Física el primer agente de salud pública?

El profesor de Educación Física puede ser el primer agente de salud si hace las evaluaciones pertinentes y las utilizas de forma adecuada. La Comisión Europea financió un proyecto cuyo objetivo fue el de crear una batería de condición física relacionada con la salud en niños y adolescentes, basada en la evidencia, y cuyos test fueran válidos, fiables, seguros y fáciles de realizar en contexto escolar y que además fueran comparables en todos los países miembros de la Unión Europea. Se trata de la batería ALPHA. Utilizar esta batería con criterio nos puede dar una información sobre el estado de salud del alumno muy interesante y clínicamente relevante. Tal y como se ha puesto de manifiesto en numerosos estudios científicos, el hecho de que el niño no alcance los niveles mínimos de condición física relacionada con la salud está directamente relacionado con un perfil cardiovascular y metabólico menos saludable y en algunos casos patológico. La identificación precoz de esta situación puede servir para actuar con premura y de forma coordinada médico y profesional en ciencias del deporte.

¿Debería existir un binomio entre el centro escolar y la comunidad médica?

Debería existir una colaboración muy fluida entre estos dos ámbitos. Desde las escuelas se pueden prevenir muchos de los problemas que los clínicos están observando desde las primeras etapas de la vida. La inversión en prevención es mucho más barata y efectiva que la inversión en curar enfermedades. No podemos olvidar que el origen de la enfermedad cardiovascular está en los primeros años de vida, de tal forma que una actuación precoz es el mejor tratamiento. La Educación Física debería adquirir un papel fundamental en este sentido. Pero nuestro potencial de actuación con 1 o 2 horas a la semana está muy limitado.


Jonatan Ruiz Ruiz (Doctor en Fisiología del Ejercicio y miembro del Comité de Expertos del área de Deporte y Salud del Consejo Colef. Investigador Ramón y Cajal de la Universidad de Granada) (Vía Consejo Colef)

jueves, 2 de noviembre de 2017

¡CASTIGADO SIN DEPORTE!

"¡Castigado sin deporte! ¿Has pensado que puede ser un error más que un castigo?"

A quién no le han dicho alguna vez eso de: "castigado sin entrenar". Pero, ¿por qué se elige esta alternativa a la hora de buscar un castigo para los más pequeños? La respuesta que más me encuentro es esta: "Le castigo con el fútbol porque le duele", pero no se trata de que duela. El aprendizaje no va de la mano del dolor, lo que buscamos es que aprendan y tomen conciencia de sus responsabilidades. ¿Ganamos algo con esto o perdemos todo?



El castigo es un proceso de prohibición que suele utilizarse con aquellas actividades que los niños adoran, por lo que resulta más fácil y cómodo para los padres, ello provoca la falsa idea de que así pueden sentar precedentes más rápido.

Los niños que practican deporte a menudo ven como sus castigos los privan de realizar una actividad saludable, en la que adquieren unos compromisos y unas responsabilidades con ellos mismos, pero también con sus compañeros. Estos castigos tienen un breve impacto temporal, pero no consiguen el aprendizaje que se busca.

Si no conocen las consecuencias de sus conductas es complicado que se hagan responsables de ello, por eso es importante hacerles conocedores con anterioridad de lo que conlleva no cumplir con sus compromisos para que estén preparados y puedan movilizar sus recursos.

Los beneficios del deporte ya sabemos que son múltiples, entre ellos favorece la memoria algo que beneficia al estudio y además forman parte del proceso integral de formación y desarrollo del niño.

Es importante tener presente que el deporte es una gran fuente de autoestima donde se fortalecen y desarrollan. Castigar privándoles de ello significa quitarles un punto de apoyo y refuerzo fundamental en esta etapa.

Apartarlos de la práctica deportiva por castigo es alejarles de todo lo bueno que reciben de esta práctica. Además, el compromiso que adquieren puede verse mermado ya que así les estamos transmitiendo que podemos incumplirlo con facilidad.

Debemos buscar otras fórmulas para que puedan aprender sin perjudicar su desarrollo y cumplan así con sus obligaciones sin eliminar el compromiso que tienen son su deporte, teniendo en cuenta que el tiempo que requiere la práctica deportiva es compatible con las obligaciones extraescolares.

  1. El castigo debe ser usado de manera excepcional.
  2. No sobrecargar a los niños de actividades extraescolares para que no se agobien y les cueste cumplir con sus responsabilidades.
  3. Ayudar a los niños a planificarse el tiempo y generar rutinas de estudio, eso les ayudará a organizarse y tener tiempo para todo.
  4. Hablar con ellos y que conozcan las consecuencias que tienen determinadas conductas para que puedan responsabilizarse y anticiparse.
  5. Las actividades deben complementarse, no es necesario quitar unas para reforzar otras.
  6. Es importante que aprendan a priorizar para que valoren qué actividades son importantes y cuáles no, lo mismo que les ayude a conocer qué actividades le exigen más tiempo que otras.
  7. Ser ejemplo en la gestión del tiempo y en vuestra planificación para que tengan una referencia.
  8. No quites el deporte, quita algo que se ha conseguido por méritos. Eso también tendrá un impacto pero en cambio no provocará un desequilibrio.
  9. Reforzar y reconocer los avances que haga en su planificación por pequeños que sean es vital, motivarles a seguir creciendo es la base.


¿Qué mensaje estamos dando y qué mensaje queremos dar? Recordad que el deporte es salud y eso hay que potenciarlo no anularlo.


Lorena Cos San Higinio (Licenciada en psicología. Máster en Psicología de Alto Rendimiento y Coaching Deportivo) (www.lorenacos.es